A pocos días que se cumpla un año exacto de la trágica muerte del expresidente Sebastián Piñera Echenique en un accidente en helicóptero, la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC) dio a conocer un informe preliminar del fatal suceso.
El documento de nueve páginas proporciona detalles técnicos y administrativos del fatal accidente ocurrido en el sector Ilihue del lago Ranco en la región de Los Ríos.El informe en cuestión, citando a un testigo, señala que a eso de las 14:40 horas del 6 de febrero de 2024 el exmandatario y tres acompañantes decidieron regresar hacia el sector Coique, ubicado en el otro extremo del lago.
“Mientras el piloto al mando y los tres pasajeros se desplazaban desde la casa hacia el helicóptero, a fin de abordar la aeronave, comenzó a precipitar una llovizna, resultando las cuatro personas con sus vestimentas humedecidas”, detalla el referido informe.
Luego, se agrega que “el piloto al mando procedió a encender el motor de la aeronave, sin embargo, no pudo lograrlo en primera instancia, ante lo cual procedió a esperar 5 minutos antes del segundo intento de arranque, período durante el cual, el piloto y los 3 ocupantes permanecieron al interior del helicóptero”. El mismo testigo afirma que, en un segundo intento, Piñera logró hacer arrancar el motor de la aeronave e inició el vuelo que desencadenó en tragedia.
“Transcurridos unos metros, la aeronave inició un viraje hacia la izquierda, descendiendo hasta impactar contra la superficie del Lago Ranco, aproximadamente a 172 metros desde punto de despegue. En el sitio del suceso los 3 ocupantes abandonaron la aeronave, mientras que el piloto al mando se hundió junto al helicóptero”, se lee en el documento. Como consecuencia, tal como se supo desde el inicio, Sebastián Piñera perdió la vida producto de una asfixia por inmersión al hundirse unos 28 metros con la aeronave. Los otros tres ocupantes del helicóptero resultaron ilesos.
Respecto al estado de la aeronave, el informe firmado por el director de Prevención de Accidentes Claudio Pandolfi Garrido es categórico al señalar que “el operador cumplía con el mantenimiento obligatorio (Inspección Anual), establecido en la norma DAN 92 Volumen III, en un CMA aprobado por la DGAC y con habilitaciones en el modelo y tipo de aeronave y con capacidad para efectuar Inspecciones Anuales”.
El informe de alcoholemia arrojó “un resultado de 0,00 g/L (0.00 gramos de alcohol por litro de sangre), sin observaciones”. Lo propio ocurrió con el informe toxicológico, que fue “negativo, sin observaciones”. Sobre las condiciones meteorológicas, la DGAC señala que de acuerdo con la versión de un testigo “las condiciones de visibilidad al momento del despegue permitían vuelo sin observaciones”.
En todo caso, añade la institución, el detalle de la información meteorológica se incorporará en el informe final de la investigación que todavía se encuentra en proceso de recopilación y análisis de los antecedentes por parte del equipo investigador.










