El consultor argentino convirtió las granjas de trolls y las campañas negativas en un modelo exportable por América Latina. Su detención en Bolivia reactivó las preguntas sobre sus trabajos en Chile y sus conexiones con personas que hoy integran el Gobierno de José Antonio Kast.
Fernando Cerimedo pasó de operador digital de candidatos de derecha a personaje incómodo para varios gobiernos de la región. Está detenido en Bolivia: la Fiscalía lo imputó como autor intelectual de un ataque contra su expareja, Nadia Beller, en una causa por tentativa de feminicidio, y además lo investiga por enriquecimiento ilícito. Su defensa niega las acusaciones y sostiene que el atentado fue montado para desestabilizar al gobierno boliviano.
La abogada acusa a Fernando Cerimedo de haber organizado un atentado para silenciarla. En entrevista con El Mostrador reconstruyó el rol del operador en varias países del continente, incluido Chile, donde dice que el argentino operaba con bots y con “generadores de opinión”. Ante la pregunta de si tenía clientes políticos en Chile, la profesional señaló: “Él era cercano, tenía proximidad y había participado de alguna manera con Kast, porque incluso discutimos bastante sobre si iba a ir o no a la posesión (de mando), porque nosotros teníamos otros planes”.
El argentino, de 45 años, fundó el portal La Derecha Diario y dirige Numen, una agencia de marketing político. De acuerdo con un perfil publicado por BBC News Mundo, participó en campañas vinculadas a Javier Milei en Argentina, Rodrigo Paz en Bolivia y Nasry Asfura en Honduras. Su especialidad es intervenir la conversación digital.
Cerimedo ha reconocido disponer de miles de trolls para influir en los algoritmos e instalar determinados asuntos. También ha admitido realizar “campañas negativas”, basadas en difundir información perjudicial para candidatos rivales.
En Chile, Cerimedo y su empresa dejaron huellas durante el proceso constitucional. Numen trabajó para “Casa Común”, el comando empresarial del Rechazo, y realizó encuestas cuestionadas por su metodología y resultados. El consultor reconoció después que participó en la campaña contra la propuesta constitucional de 2022.
La relevancia pública del caso no está solo en su desenlace penal. También reside en los antecedentes verificables que puedan surgir sobre el financiamiento, los clientes y la infraestructura de un modelo de intervención digital que Cerimedo expandió por América Latina.










