El municipio comenzó a utilizar dispositivos tipo “miguelitos institucionales” para evitar que conductores huyan durante fiscalizaciones.
La Municipalidad de Ñuñoa implementó una barra especial que se lanza delante del auto durante un control, y si el conductor avanza se incrustará en su neumático, como medida para enfrentar la evasión de controles preventivos.
En concreto, se usará un sistema de barras de 91 centímetros que se despliegan frente al vehículo al momento de un control. Si el conductor decide avanzar pese a la advertencia del inspector, el dispositivo activa un tubo de plástico que se incrusta en el neumático y lo desinfla en menos de 30 segundos.
“El inspector detiene el vehículo, lanza la barra bajo la rueda y le advierte al conductor que si acelera, se va a desinflar el neumático. No es algo sorpresivo ni escondido, es una medida disuasiva”, aseguró el alcalde Sebastián Sichel. Según detalló, cada barra posee 12 puntas que se activan solo en el punto de contacto, lo que permite reutilizar el dispositivo cambiando únicamente la pieza dañada.
En ese contexto, la máxima autoridad comunal aseguró que la inversión municipal fue inferior a los $10 millones por 10 unidades, incluyendo repuestos.
Exjefes de Carabineros han advertido que, en casos de fuga violenta, la herramienta no garantiza detener al conductor y podría generar reacciones peligrosas. El municipio, sin embargo, sostiene que su operación “es equivalente a un reductor de velocidad” y que no requirió autorización del Ministerio de Transportes.










