Un informe sumario incluyó registros entre el pesquero Cobra y el Don Tito, que abrieron nuevas dudas sobre el naufragio de la Bruma.
Este jueves se conocieron nuevos antecedentes de la investigación sumaria administrativa de la Armada sobre el naufragio ocurrido la madrugada del 30 de marzo cerca de la isla Santa María, en Coronel, Región del Biobío, hecho que dejó a siete pescadores artesanales de la embarcación Bruma desaparecidos.
El informe incluye transcripciones de comunicaciones radiales entre el capitán del pesquero de altamar Cobra y un colega de la embarcación Don Tito, donde se hablaba sobre la presencia de cardúmenes en la zona. Según uno de los registros, ambos detectaron una mancha negra en el agua y es allí donde el capitán Roberto Mancilla señaló textualmente que iba a pasar por encima, sin identificar si eran, en efecto, cardúmenes.
El fiscal nacional, Ángel Valencia, calificó estos antecedentes como «muy relevantes» para las decisiones que pueda adoptar el Fiscalía Regional del Biobío en el caso y agregó que «es una facultad de la que estoy seguro que va a ejercer a la brevedad que los antecedentes de la investigación lo permitan».
En paralelo, las familias de los siete tripulantes fueron citadas para este viernes a las 15:00 horas en la Fiscalía Regional del Biobío, donde esperan que se les comunique la formalización de la investigación, a más de cuatro meses del naufragio.
El abogado de las familias, Rafael Poblete, añadió que «en la carpeta, existen de sobra los antecedentes para formalizar desde ya al señor Mancilla, al piloto y al resto de la tripulación que iba en el puente de mando. Y a varios más, porque todos sintieron un ruido enorme que hizo vibrar el barco».
«Su obligación era detenerse y prestar ayuda a los impactados y no lo hicieron. Hay audios muchísimo más espeluznantes y comprometedores que ese, que me imagino empezarán a filtrarse», afirmó el querellante.










