El rastro de María Ercira Contreras se perdió el 2024 cuando celebraba el Día de la Madre en Limache.
El domingo 12 de mayo de 2024 se inició la pesadilla que vive la familia de la adulta mayor María Ercira Contreras, tras su desaparición cuando celebraba el Día de la Madre en el restorant ubicado al interior del fundo Las Tórtolas, en Limache, junto a otras 15 personas.
Acompañada de hijos y nietos, la mujer de 85 años disfrutaba de un grato almuerzo hasta que, en un momento determinado, se levantó de la mesa para ir al baño en compañía de su nieta Carla Henríquez, quien regresó sola porque la mujer se había quedado secándose las manos. Con el pasar de los minutos, y luego que no regresara, sus familiares decidieron ir a buscarla, pero no la encontraron en ningún lugar.
De inmediato avisaron a la administración e iniciaron un rastreo en el lugar y, a través de las cámaras de seguridad, se constató que el último registro de María Ercira la mostraba caminando en el sector del estacionamiento con rumbo desconocido.
Fue el canal Waddington el foco de atención en los primeros días, por lo que buzos de la PDI lo recorrieron varias veces e incluso se decidió drenar un tramo de 20 kilómetros, las lluvias que se produjeron en los días siguientes dificultaron el hallazgo de alguna huella que pudiera dar pista de la presencia de otras personas en el lugar.
A un año de su desaparición, la Fiscalía ha seguido varias hipótesis, la primera de ellas relacionada a un posible accidente que pudo haber sufrido la mujer entre los cerros del sector. Sin embargo, para la familia esa idea nunca fue satisfactoria. Primero, porque no ven posible que su abuela haya caminado en esos terrenos en cuesta con sus problemas de artrosis en las rodillas.
Una de las ideas que han rondado en la familia es la de un posible secuestro. Sin embargo, para el fiscal esa hipótesis no tiene sustento. Tampoco que hubiese una motivación basada en el patrimonio o alguna posible herencia que pudiese dejar María Ercira. No hay pistas, hasta ahora, de intervención de terceros.
El trabajo de la PDI ha llevado a que incluso se realicen operativos en otras regiones. Fue lo que ocurrió en junio a raíz de una pista en Chonchi, en Chiloé, donde un taxista avisó a la policía luego de oír a una mujer de 95 años decir “qué lindo está Quintero”. En febrero la policía dio con el paradero de la mujer y dos hombres que la acompañaban, descartando que se tratara de María Ercira. Lo mismo ocurrió con otra pista surgida en el terminal de Collao-Concepción.
Este sábado se realizó una ceremonia en honor a María Ercira en la Parroquia Nuestra Señora de Las Mercedes de Concón.
“A un año de su desaparición, diría que estoy más desconcertada que nunca. He considerado distintas posibilidades, y solo puedo decir que no hay ninguna certeza de nada. Lo único que sé es que mi abueli no desapareció por voluntad propia”, comenta otra nieta, Natalia Hernández.









