Lluvias y alza de combustibles amenazan con elevar la inflación en Chile
Gremios agrícolas advierten sobre pérdidas de plantaciones que obligaron a resembrar, afectando la oferta de verduras.
Las persistentes precipitaciones, granizadas y bajas temperaturas registradas en plena primavera han generado un severo impacto en el sector agrícola, afectando especialmente la etapa de floración en especies como cerezos, manzanos, nectarines, duraznos y kiwis.
Desde la Sociedad Agrícola del Biobío y la Federación de Productores de Frutas (Fedefruta) advirtieron sobre pérdidas en cultivos y siembras de hortalizas, lo que ya se traduce en fluctuaciones de precios de productos básicos en distintas regiones del país, según los últimos monitoreos de la Oficina de Estudios y Políticas Agrarias (Odepa).
“Va a haber un impacto en las siembras, sobre todo en las de potreros, que son hortalizas, porque se han perdido siembras y esos agricultores han tenido que resembrar, pero también por tema de granizos y exceso de precipitaciones vamos a tener un efecto en algunas especies de fruta”, alertó Víctor Catán, presidente de Fedefruta.
“Por lo pronto, ya hemos visto daños en cereza, kiwi y otras especies”, precisó el dirigente. “Así y todo, Chile está en una posición privilegiada para recuperar la competitividad y para ser un actor de primera línea a nivel mundial”, afirmó Catán.
A este factor climático se suma la constante presión internacional sobre los precios del petróleo, con el barril de crudo Brent superando los 116 dólares. Especialistas advierten que las recientes alzas consecutivas en los combustibles y el diésel tendrán un traspaso directo e indirecto en los costos de transporte y alimentos.
“Cuando uno vea en noviembre que sube la lechuga, parte de eso va a ser el temporal y parte de eso va a ser diésel, seguramente, y no los vamos a poder separar, pero están las dos cosas ahí”, afirmó Carlos Smith, docente e investigador del Centro de Investigación en Precisión y Ciudad de la Universidad del Desarrollo.
El experto indicó que, “si uno mira los datos de septiembre del IPC, la gasolina y el diésel, juntos, explicaron, más o menos, el 36% de la inflación del mes -más de un tercio- y eso fue antes de estas cinco alzas”.
“Lo que uno proyecta es que el IPC de octubre debiera estar en 0,4% y 0,5%, lo que llevaría una inflación anual entre el 4,4% y 4,5% y las expectativas para el cierre de año se están acercando más a 5%”, agregó.



