Además, Defensa anunció que se modernizarán los tanques Leopard 1 que el Ejército mantiene en la zona austral.
En un nuevo gesto que se liga a la polémica por la soberanía del Estrecho de Magallanes nacida en Argentina, el Gobierno anunció un profundo plan de reemplazo y modernización de material bélico, cuyo hito es el proceso de elección del nuevo caza de combate de la Fuerza Aérea.
«Los F-5 llevan 50 años en servicio en la Fuerza Aérea de Chile y han sido una pieza central de las capacidades estratégicas del país. Su vida útil llega a su fin, y una capacidad de ese nivel no se reemplaza de un día para otro», dijo el ministro de Defensa, Fernando Barros.
Desde la misma Región de Magallanes, el secretario de Estado agregó que está «comprometido el financiamiento para que la Fuerza Aérea desarrolle los estudios formales de reemplazo, dentro de la planificación superior de la Defensa y considerando el amplio abanico de opciones disponibles hoy en el mundo».
Hasta ahora, la FACh ha reconocido que el caza de quinta generación y con capacidades furtivas F-35 Lightning II es una de las opciones en estudio, lo que podría suponer -si hay autorización de EE.UU.- que Chile sea el primer país latinoamericano en operar un avión de combate de este tipo.
En el aspecto aéreo también se considera el inicio del proceso de reemplazo de los aviones de transporte táctico Hércules C-130, «pieza clave del transporte y la logística de la defensa, del sostenimiento de nuestras bases antárticas y de la respuesta del Estado ante emergencias y catástrofes».
El ministro de Defensa también dio a conocer que el material aéreo también tendrá una renovación respecto de la Armada, pues en 2027 «se incorporarán las capacidades necesarias para robustecer la vigilancia de nuestros espacios marítimos mediante la renovación de los aviones de vigilancia de largo alcance».
Hoy, son cuatro Lockheed P-3 Orion los que componen la flota naval en este ámbito.
Sobre el Ejército, Barros dijo que se instruyó a la institución para «iniciar un estudio para la renovación de sus capacidades terrestres en la zona (austral)», en un plan cuyo «propósito no es solo reemplazar plataformas en operación, sino dotar a nuestras fuerzas de la flexibilidad y medios necesarios para operar en un escenario que cambia con rapidez».
«Hoy se encuentra en ejecución la modernización de la flota blindada austral, los (tanques) Leopard 1, mejorando sus sistemas y capacidad de tiro, de modo que las unidades desplegadas puedan operar plenamente en uno de los entornos geográficos y climáticos más exigentes del país», detalló.








