En su primera entrevista tras ser removida del gabinete en tiempo récord, la exvocera relató duros episodios que vivió durante su breve paso por La Moneda.
En su primera entrevista televisiva tras dejar el gabinete de José Antonio Kast —en el que se desempeñó como ministra de la SecretarÃa General de Gobierno (Segegob) entre el 11 de marzo y el 19 de mayo—, Mara Sedini abordó este lunes las razones de su abrupta salida del Ejecutivo, acusando un paulatino «sabotaje» interno, descalificaciones por parte de un alto funcionario de La Moneda y un intento deliberado por coartar su estilo comunicacional.
En el programa «Sin Filtros», la periodista, actriz y cantante descartó que su remoción haya respondido a una falta de preparación para el cargo, asegurando que llegó al gabinete por mérito propio tras su desempeño durante la campaña presidencial.
«Estaba absolutamente preparada para este cargo. Soy una mujer polÃticamente muy preparada: soy periodista, tengo un magÃster en comunicación polÃtica, he estado en el ruedo de la polÃtica hace mucho tiempo, y el cargo me lo gané en un proceso (…) Llegué por mérito propio, no porque me puso un partido, no porque tenÃa conexiones polÃticas ni familia polÃtica», afirmó la exsecretaria de Estado.
Al ser consultada sobre sus autocrÃticas, Sedini dijo que su mayor error fue no mantenerse fiel a su impronta personal y ceder ante las exigencias de un cÃrculo de poder en La Moneda.
«Mi primera y gran autocrÃtica es que no fui absolutamente auténtica en el cargo y me dejé amarrar y presionar por personas dentro del Gobierno (…) Una de las tres personas más poderosas dentro del Gobierno se me acercó, estábamos teniendo una conversación donde yo estaba hablando muy apasionada sobre un tema, y me dice: ‘Eso es lo que no te puede pasar. Asà es como no puedes ser. Este es el Gobierno de los fomes: nos vestimos fome, hablamos fome, respondemos fome’. Lo quedo mirando y le digo: ‘Bueno, entonces ¿por qué me llamaron? Esa no soy yo’. Y me dice: ‘Eres actriz: actúa'», relató la exvocera.
«Me amarraron de manos en un cargo que estoy segura que era para mÃ, pero siendo yo, y me vi tremendamente limitada a un estilo que no era el mÃo: a no contestar. Soy muy frontal, siempre me comprometà a hablar con la verdad, a no contestar, a no interpelar, a no meterme en problemas, a darme vueltas, y eso efectivamente te hace cometer errores. Si a ti te ponen a jugar en una función que no es cómoda para ti, es evidente que no vas a funcionar», fustigó.








