Tiendas departamentales, supermercados y farmacias registran una tasa de afectación del 93,2%, liderando el impacto criminal en sus operaciones diarias.
El sector comercial chileno continúa enfrentando un alto índice de victimización, según los resultados de la última encuesta realizada por la Cámara Nacional de Comercio (CNC). La encuesta de Victimización del Comercio, que abarca el segundo semestre de 2025 y cuyos resultados fueron dados a conocer este martes, muestra que un 61,2% de los locales comerciales del país fueron víctimas de algún tipo de delito.
Esta cifra, si bien no presenta cambios significativos respecto a mediciones anteriores, evidencia que los niveles de criminalidad se mantienen «históricamente altos».
El estudio detalla que ciertos rubros soportan una carga delictual desproporcionada. Tiendas departamentales, supermercados y farmacias encabezan la lista con un alarmante 93,2% de sus locales victimizados. Le siguen de cerca las estaciones de servicio, la compra y venta de automóviles y el sector logístico, con un 67,4%. Otros minoristas registran un 60%, mientras que hoteles y restaurantes alcanzan el 55,2%.
Otro de los hallazgos del sondeo es la creciente «revictimización». Los comercios afectados sufren en promedio 35,6 delitos, cifra que se reduce a 11,7 si se excluyen hurtos y robos hormiga. Este indicador muestra un aumento respecto a ediciones anteriores, en la que la media era de 33,8 y 7,7 delitos respectivamente.
El informe también subraya las marcadas diferencias regionales en la incidencia delictiva. Por ejemplo, los delitos en comercios en Iquique experimentaron un aumento de 10 puntos, y en el Gran Santiago también se observó un incremento. Por otro lado, ciudades como Valparaíso, Viña del Mar, Concepción y Puerto Mont registraron una disminución en la victimización.
Frente a este escenario adverso, un 40% de los comerciantes ha optado por reforzar sus medidas de seguridad. Las estrategias incluyen la instalación de cámaras de vigilancia, la reducción del manejo de efectivo, la colocación de rejas exteriores, sistemas de alarmas, rediseños espaciales y la coordinación activa con vecinos para una protección conjunta.









