Antofagasta casi duplica incautación de drogas respecto a 2024 y bandas ecuatorianas toman protagonismo
A pocos días de su triunfo en el balotaje presidencial, José Antonio Kast se reunió en Quito con el presidente de Ecuador, Daniel Noboa.
El combate contra el crimen organizado es uno de los ejes centrales del programa del Presidente electo, José Antonio Kast. En su “Bases Programáticas”, que lo llevaron a ganar el balotaje del pasado 14 de diciembre, señala: “Impulsaremos un Plan de Recuperación Territorial para enfrentar al crimen organizado, el narcotráfico, el terrorismo y la violencia, que considerará diversas etapas y mecanismos de implementación”.
En ese contexto, la Región de Antofagasta cobra especial relevancia, pues las autoridades casi han duplicado las toneladas de drogas incautadas respecto del año anterior: si en 2024 se decomisaron cerca de 20, este año van alrededor de las 39.
El crimen organizado intenta utilizar la zona como corredor para trasladar las sustancias ilícita a otras ciudades -incluso al exterior de Chile-, pero además la comercializa en la misma región, la que que ostenta el mayor PIB per cápita del país.
El último procedimiento se desarrolló el 17 de diciembre en Calama, lo que terminó con la desarticulación de una estructura criminal dedicada al tráfico ilícito de drogas: detuvieron a cinco imputados, cuatro de nacionalidad boliviana (dos de ellos en situación migratoria irregular) y un ciudadano chileno, quienes participaban en la internación y distribución de sustancias ilícitas, además de la incautación de 388 kilos de cannabis y 2 kilos de cocaína base.
El jefe de la Región Policial, prefecto inspector Freddy Castro, sostuvo al ser consultado sobre los niveles de incautación, que “el trabajo ha mejorado bastante desde que hay una cooperación entre los mejores detectives con los mejores fiscales, sabiendo que el crimen organizado es dinámico”.
Este dinamismo no solo se evidencia en el tráfico de drogas, sino también en el control territorial: un exguerrillero de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) fue condenado, lo que provocó un vacío de poder, que fue ocupado por bandas de nacionalidad ecuatoriana, según fuentes conocedoras del actuar delictual de la zona.



